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Aprende a cuidar tu lana… desde chavito

El ejemplo, lo que se aprende en la casa, las escuelas y los medios de comunicación son un punto de partida básico

Desde los dos años de edad, María Miel tiene una instrucción de sus padres: “Todos los cambios que encuentres en la casa son tuyos”. En un año, ella ha reunido cerca de 3 mil pesos, nada mal, ¿cierto?

Aunque básica, esa es una manera para que los pequeños ahorren, como si fuera un juego. Así es como  se puede fomentar en los menores el hábito del ahorro, el del no derroche y el de la precaución financiera.

En este mes del niño, nada mejor que comenzar a mostrarles el camino para desarrollar sus habilidades económicas. No importa si van a ser médicos, periodistas, ingenieros, arquitectos, economistas; todos en algún momento van a enfrentar la disyuntiva de qué hacer con su dinero.

Como padres, lo mejor que se puede hacer, en este aspecto, es inculcarles desde niños la importancia de saber cómo cuidar, ahorrar o invertir lo que van a ganar. Ello les dará una base más sólida.

Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), al hablar de educación financiera no nos referimos al hecho de aprender números y términos complicados; cosa que no servirá, si queremos acercar a nuestros hijos a este tipo de aprendizaje.

El punto principal es enseñar a los hijos la importancia del dinero y lo que cuesta ganarlo. Nada en la vida es sencillo, por lo que es positivo mostrarles cómo planificar las compras y evitar gastos innecesarios.

Expertos en finanzas indican que los tres principales lugares en que los menores entran en contacto con las finanzas son la casa, la escuela y, lamentablemente, los medios de comunicación. Sin embargo, de todos se puede sacar provecho.

El hogar

Bien dicen que “los niños parecen esponjas, porque todo lo absorben”. Son observadores y tienden a adoptar las actitudes de los adultos que los rodean. La forma en que los miembros de la familia manejan el dinero y cómo se toman decisiones en conjunto, repercute en ellos. De ahí la importancia de inculcarles el valor del dinero, sin olvidar los principios del núcleo familiar.

La escuela

En este espacio, los niños pueden llevar una materia que aborde temas financieros y tener acercamiento a través de actividades como la compra de productos durante el recreo o una kermés, entre otras.

Medios de comunicación

Por su alcance y amplio contenido, son una herramienta de gran utilidad, si la sabemos aprovechar. En ellos se presentan gran cantidad de mensajes, les puedes ayudar a los pequeños a distinguir aquellos que procuran su bienestar financiero de los que invitan al consumo innecesario.

La Condusef nos comparte tres conceptos fundamentales para enseñar a los niños. Aunque creamos que se les pueden dificultar, si se los explicamos desde pequeños, los van a entender.

Ingreso: es la entrada de dinero que tiene una persona, familia o empresa.

Gasto: es el destino del dinero con el fin de obtener algún bien o servicio.

Ahorro: es una parte fija del ingreso que se guarda para lograr las metas.

Sin embargo, no basta con eso. Un aspecto trascendental para el desarrollo de las habilidades del futuro secretario de Hacienda o de Economía de este país, que tanto lo necesita, es lo que absorberá desde los cimientos familiares. Por eso ten en cuenta lo siguiente:

• Pon el ejemplo

Cuando quieras comprar algo, platícaselo a tu hijo, cuéntale cuál es el precio de lo que deseas adquirir y el tiempo que te tomó reunirlo. Así, no sólo valorará el dinero, sino también todo lo que se compre con él.

• Fija objetivos

Ayúdalo a establecer metas de ahorro a corto y mediano plazo. Analicen el tiempo que les llevará alcanzar cada una. Apóyalo y dale un estímulo, por ejemplo: por cada 50 pesos que ahorre, tú aportas otros 50.

Aprende finanzas jugando

En el portal web Prestadero.com se han desarrollado una serie de juegos para hacer conciencia en los niños, sin perder la sensación de que es algo lúdico. La Condusef y el portal recomiendan tres ejercicios en los que la diversión, el aprendizaje, el dinero y el ahorro van de la mano.

1. Serpientes y escaleras financiero

Este tradicional juego la Condusef lo convirtió en una lúdica herramienta financiera. Con la ayuda de una jirafa llamada “Lara”, los niños aprenden a cuidar su dinero mientras se divierten.

A lo largo de 56 casillas, el juego busca que los niños comiencen a manejar términos económicos como el crédito, inversiones, sobreendeudamiento, seguros, tarjetas de crédito y gastos hormiga, entre otros.

2. Lotería financiera

La oveja ayudará a que los niños tomen conciencia sobre cuidar su lana.

En esta versión, los elementos son monetarios.

Entre las cartas que podrás encontrar está la alcancía, el cheque, la cartera, el presupuesto, la tarjeta de crédito, el deudor, el ahorrador, el banco y la moneda,  por citar algunos.

3. Memorama financiero

Si lo tuyo y lo de tus hijos es la memoria, estamos seguros de que este juego les gustará, porque ejercitarán su mente y, al mismo tiempo, entenderán conceptos como ahorrar lo que dejó el ratón, definir metas o realizar un presupuesto.

Además de entender que la tarjeta de crédito no es mágica, aprenderán a comprar siendo un consumidor inteligente, a no malgastar su domingo, a construir su propia alcancía, distinguir entre necesidades y deseos, y no hacer berrinche al pedir las cosas.

21 abril, 2017

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