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Reproducción asistida, medicina de élite

El rol de la mujer en la sociedad ha sufrido un sinfín de cambios a lo largo de los años, ponderando, incluso, la realización profesional sobre la maternidad. Pero también ésta es una era diferente para “hacer” medicina reproductiva

Por Sandra Aguilar Loya

Consciente de que la naturaleza no da segundas oportunidades y tomando en cuenta que el cuerpo humano no ha evolucionado al mismo ritmo en que ha cambiado el rol de la mujer en la sociedad, la tecnología de New Hope Fertility Center es la opción para quienes están convencidas de que la maternidad es una opción a largo plazo.

“Si nosotros comparamos el promedio de edad en la que una mujer tenía su primera menstruación, a qué edad se casaba, cuándo tenía su primer embarazo en el siglo XIX, el promedio era tener la primera regla a los 18 años, casarse a los 19, el primer hijo a los 19 o 20, embarazarse 10 veces. Hoy, han cambiado las cosas, a los 19 años están estudiando y tienen metas profesionales por cumplir”, comenta el director médico de la clínica, Alejandro Chávez Badiola.

Conforme van pasando los años, van cambiando también las características de los óvulos que se generan, ya que se producen menos de buena calidad y esto se asocia con menores posibilidades de embarazo y más riesgo de pérdidas del producto, incluso, es mayor la probabilidad de nacimiento de bebés con síndrome de Down.

“Aquí es donde la tecnología entra en acción, la cual tiene como objetivo ayudarnos a tener una mejor calidad de vida, en este caso, nos permite lograr la preservación de óvulos. Incluso, ofrecemos congelación de esperma también para hombres que van a ser sometidos a tratamientos oncológicos que podrían destruir el tejido testicular”, menciona el especialista.

A pesar de que esta tecnología está disponible desde hace por lo menos ocho años en New Hope, el centro de fertilización considera que el reto número uno a enfrentar es el acceso a la información.

“No sirve de nada que tengamos las mejores tecnologías para congelación en el mundo, si nadie lo sabe. No sirve de nada que tengamos la capacidad de preservar la fertilidad en paciente con cáncer o por razones personales, si las mujeres que necesitan de esta tecnología no conocen lo que se puede ofrecer y la eficiencia de los tratamientos.”

Desde la perspectiva del doctor Chávez, esta tecnología de punta es la idónea para pacientes diagnosticados con cáncer de manera temprana, y que entre sus planes esté el ser mamá. “Antes de someterse a tratamientos que pudieran potencialmente destruir la reserva ovárica, sería recomendable congelarlos para concentrarse en lo que más importa que es salvar la vida”, apunta.

En lo que respecta a aquellas jóvenes mujeres que no quieren ser mamás antes de los 28 años, deben saber que la naturaleza no las va a esperar. Afortunadamente, a través de la tecnología pueden tener oportunidades de lograr un embarazo congelando óvulos para el futuro.

“Con el paso de los años, esta mujer que ya no está generando óvulos, puede recurrir a los que congeló para embarazarse. Tener óvulos congelados no es una promesa, pero sí una oportunidad que la naturaleza no le hubiera dado.”

A esto se le llama criopreservación que no es más que la congelación o vitrificación, cuyas implicaciones son hacer la tecnología más eficiente y accesible.

“Al día de hoy, el proceso de la vitrificación se puede hacer en menos de cinco minutos, mientras la tasa de supervivencia es de 98 por ciento y los óvulos cuando sobreviven, nunca se enteraron de ello, y lo hacen con las mismas posibilidades de fecundación y de generar un embrión en condiciones óptimas esperando lograr un embarazo exitoso”, explica el especialista en reproducción asistida.

La tecnología en los últimos años ha permitido que esto se convierta en una opción real. Hace una década, según Alejandro Chávez, se moría la mitad de los óvulos. Al día de hoy ese porcentaje ofrece al paciente una opción que vale la pena considerar. Es por ello que el objetivo de la congelación es empoderar la toma de decisiones partiendo de contar con la información necesaria.

“Hace algunos años, por diversas causas, se podían perder el ciclo de tratamiento de los óvulos. El día de hoy no pestañeamos, los congelamos. En New Hope Fertility Center podemos hacer un traje a la medida del paciente, dependiendo de sus creencias y necesidades.

“Si quieren que fecundemos uno o dos óvulos, no hay problema. Lo hacemos, transferimos un embrión y el resto se congela. Si la paciente tiene éxito en el proceso, muy buena noticia, nos veremos en dos años para descongelar otro ovulo e intentar nuevamente”.

La vitrificación, como una técnica tan eficiente como la que tenemos hoy en día, se convierte en una herramienta indispensable para el gran éxito que han alcanzado los tratamientos de reproducción asistida.

“No tengo control sobre la vida, sin embargo, se puede hacer un plan de acuerdo con los resultados que derivan de las tasas de fecundación, la supervivencia, la implantación; se traza el camino deseado gracias a que la congelación nos permite hacer que la medicina sea personalizada.

“Y, aunque la vitrificación permite tener congeladas las células por muchísimos años, nosotros tenemos consentimientos con los pacientes hasta por cinco años ya que hay estudios que sugieren que después de este tiempo, es poco probable que la mujer necesite de estos óvulos, ya sea porque logró el embarazo de manera espontánea o porque decidió cambiar proyectos de vida.”

Este pionero en tratamientos de fertilización in vitro con mínima estimulación y líder en la transformación mundial de los convencionales, ha visto de todo a lo largo de su carrera, como pacientes que se mueren sin haber utilizado los óvulos congelados, los que tienen hijos sin necesidad de echar mano de éstos e, incluso, los que se olvidan de lo que hay.

“Es muy importante que cuando se firman los consentimientos, nos digan qué quieren que hagamos en caso de que no volvamos a saber de ellos, como el donarlos a una persona en particular, a una investigación, éstos son temas que se discuten para que estén conscientes de la responsabilidad que tenemos en New Hope salvaguardando su material genético, cuyo único dueño es la mujer.”

MEDICINA DE ÉLITE

El doctor Alejandro Chávez Badiola sostiene que ésta es una era diferente para hacer medicina. Pero también una época en la que los pacientes son vistos como individuos responsables, capaces de tomar las mejores decisiones en un proyecto de vida.

“La reproducción asistida es una especialidad muy bonita, ya que apoyamos proyectos de vida, sueños de parejas, de pacientes. Así que no tengo derecho a imponer mis recomendaciones, como en el caso de los cardiólogos, yo solo me limito a dar información pertinente y veraz, para a partir de ello, tomar una decisión.”

Para ésta que es una de las élites de la profesión, se necesitan muchos años de especialización, equipo y acceso a tecnología muy sofisticada. El especialista, que cuenta con reconocimiento internacional, luego de “entrenarse” en Reino Unido, decidió volver a México con el objetivo de cumplir tres misiones, una de ellas, la de mejorar el acceso a los tratamientos.

El objetivo de New Hope es hacer el proceso cada vez más eficiente y accesible para las personas que lo necesitan. Esta es medicina de élite, que orgullosamente ejerce Chávez Badiola, pero ello no significa que sea elitista.

“Debes saber acerca de ella para que puedas valorarla y tomar una decisión oportuna; la naturaleza, recalco, no da segundas oportunidades. A los 42 años es muy tarde para voltear la mirada y decir ‘si hubiera sabido, hubiera hecho’, por ello insisto en la necesidad de acceder a la información”.

En New Hope Fertility Center se dedican a lograr embarazos. La tecnología, experiencia y el trato humano de su cuerpo médico en los centros de Nueva York, Ciudad de México, Guadalajara y China los ha convertido en líderes mundiales en fertilidad. Esto significa un tratamiento más natural, con menos medicamentos, menos riesgos y complicaciones, menor costo y los mejores resultados.

Entre sus logros y los de su director médico está el nacimiento del llamado bebé de tres padres, el cual fue tratado con reemplazo mitocondrial a fin de evitar una enfermedad genética.

“En New Hope nunca se harán falsas promesas, porque no se tiene control sobre la vida. Pero, gracias a la vitrificación, podemos asegurar que cinco minutos después de descongelar e implantar el óvulo, sabemos si sobrevivió o no; a las 19 horas si fecundó exitosamente; 48 horas después empezamos a ver la división del embrión; seis días después esperamos la implantación y luego de 14 días de la descongelación, hacemos una prueba de embarazo.

“Pero ese resultado tampoco es garantía final de un bebé; hay 9 meses de por medio en los que pueden pasar muchas cosas. Tuviste éxito en el tratamiento o no, eso lo sabrás cuando nazca. Para nosotros el éxito es tener bebés”, finalizó Alejandro Chávez Badiola, director médico de New Hope Fertility Center, en donde la prioridad siempre es el paciente.

Para mayores informes:

New Hope Fertility Center
Dirección: Prado Norte 135, Lomas de Chapultepec
Teléfono: (55) 6846 8180 al 89
Web: www.nhfc.mx

11 septiembre, 2017

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Redacción


ONE COMMENT ON THIS POST To “Reproducción asistida, medicina de élite”

  1. Sergui basilovich dice:

    Gracias por la valiosa información; en ocasiones pensamos que los doctores no son tan sensible, esta información refleja lo contrario. EL factor antropológico de los pacientes nos demuestra como las circunstancias en la que se ubican las personas, es decir su contexto y participación en la sociedad, ejerce tanta presión que la salud deja de ser prioridad, dejando nuestra situación y participación productiva o cultural como una necesidad vital, olvidándonos, quizá de nuestras prioridades como género, no sexista sino en conjunto teniendo como base siempre La Familia, creo.

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